Las conexiones tienen dos parámetros que definen su comportamiento: el ancho de banda y la latencia.
En entornos de escritorio virtual es más importante la latencia (el retraso que introduce la red, o lo que tarda en llegar el primer bit del dato) que el ancho de banda (la cantidad de datos que se pueden transmitir por unidad de tiempo). Esto es así por la interactividad: se transmite relativamente poca información (una letra que se ha pulsado y el cambio asociado en la pantalla) pero la latencia se va acumulando.
Se puede comprobar estos parámetros con prácticamente cualquier test de velocidad:
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Latencia o ping (a minimizar).
Por debajo de 10 ms se tienen resultados aceptables en escritorios virtuales.
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Ancho de banda habitualmente dividido entre subida y bajada (a maximizar).
Varía en función de para qué se esté usando el escritorio, pero con menos de 10 MB/s es suficiente para la gran mayoría de los casos y con menos de 1 MB/s para escenarios menos agresivos.